Las barricas de ron embriagan con sólo olerlas

Barricas

Nunca son nuevas, no pueden tener clavos y antes de incorporarle el alcohol de melaza, se vaporizan para garantizar que no goteen. Sólo con el aroma que despiden, embriagan. Además, les encantan a culebras y murciélagos.

¿Cómo son las barricas donde se añeja el ron?
En su etapa de guarda, que es cuando desarrolla su esencia, el ron venezolano reposa en barricas durante años. Pero no son cualquier barril.
Andrés Contreras, maestro ronero de la casa Ocumare, explicó las características de las barricas. Jamás son nuevas. Antes se usaron para envejecer bourbon que, por ley, siempre debe usar toneles nuevos. Además, las que usa el ron Ocumare, tienen otras características que las hacen especiales:

– Han sido quemadas previamente. El alcohol que envejece en barricas sin quemar no cambia casi nada aunque pasen diez años. Al ahumarse, abre grietas que aumentan la interacción del alcohol con la madera e incluso crece la superficie disponible.

* Jamás tiene clavos para sujetarlas. Solo se soportan por aros externos. La razón es que el metal pone negro el ron. Cualquiera puede hacer la prueba: coloque un clavo en un poco de ron y espere la reacción.

* Se vaporizan. Esto se hace para que se hinche la madera y se apriete contra los aros de metal de manera que no gotee. Antes de llenarla se prueba con agua y si gotea, se retira.

* En lotes de 360 unidades, las barricas (cada una con 160 litros) se guardan en un galpón cerrado. Es curioso el fenómeno que ocurre allí: al entrar, el aroma es delicioso. Y hace frío. Es que la madera y el alcohol absorbe el calor de lo que hay alrededor, incluso los humanos.

*A los murciélagos y a las culebras les encanta la madera que envejece el ron. Y viven allí. Por eso al abrir, los empleados de la destilaría golpean puertas y barriles para que los reptiles escapen.

* Los empleados solo pueden trabajar media hora seguida y luego salir 15 minutos a airearse. ¿La razón? Beber el alcohol emborracha pero respirarlo también.

* Las barricas se usan unas cinco veces. Después ya no dan más. Entonces se desarman en tiras y estas se usan al hacer parrilla. Y la carne y los embutidos quedan sensacionales.
Los japoneses veneran las frutas de lujo. En las tiendas se pueden ver grandes cestas para regalar, un obsequio muy apreciado.

Fuente: El Universal

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